Las fisios que trabajan a diario con practicantes de boxeo, kick boxing, judo, BJJ o lucha olímpica coinciden en una idea fundamental: en los deportes de lucha, prevenir lesiones es tan importante como entrenar la técnica o mejorar la condición física. Desde la experiencia clínica de un fisio deportivo en Santander, que nos ha atendido para comentarnos estas cuestiones, la mayoría de las dolencias que llegan a consulta no aparecen de golpe, sino que se van gestando poco a poco y por pequeños descuidos que se repiten en el tiempo.

Uno de los primeros consejos que dan estas profesionales es tomarse el calentamiento como una parte real del entrenamiento y no como un trámite rápido. Preparar correctamente el cuerpo antes de golpear, proyectar o luchar en el suelo ayuda a que músculos y articulaciones respondan mejor a los esfuerzos explosivos. Un fisio deportivo sabe que un buen calentamiento mejora la movilidad, activa la musculatura profunda y reduce de forma notable el riesgo de tirones, esguinces o contracturas que podrían haberse evitado con unos minutos bien empleados.

Otro aspecto clave que destacan las fisios de Santander es la importancia de la técnica. En los deportes de contacto, repetir un gesto mal ejecutado puede terminar provocando sobrecargas en hombros, codos, muñecas o cuello. Desde la visión de este fisio deportivo en Santander, corregir a tiempo una mala postura o un movimiento incorrecto no solo mejora el rendimiento, sino que protege el cuerpo a largo plazo y evita lesiones crónicas que pueden alejar al deportista de los entrenamientos durante semanas o meses.

El trabajo de fuerza también ocupa un lugar central en la prevención. Muchas lesiones aparecen porque el cuerpo no está preparado para soportar determinadas cargas o impactos. Las fisios recomiendan entrenar la fuerza de forma específica, prestando especial atención al core, a la estabilidad de caderas y hombros y al control muscular en movimientos lentos y excéntricos. Un fisio deportivo en Santander puede diseñar o supervisar este tipo de trabajo para que complemente el entrenamiento de lucha y no se convierta en una fuente añadida de riesgo.

Escuchar al cuerpo es otro de los grandes mensajes que repiten las fisios de Santander. El dolor persistente, la sensación de rigidez o la pérdida de movilidad no deben normalizarse. Muchas lesiones se agravan porque el deportista sigue entrenando “aguantando” molestias que podrían haberse tratado a tiempo. Desde un enfoque de fisio deportivo, parar a tiempo, ajustar cargas y tratar pequeñas molestias es la mejor manera de evitar lesiones más graves y periodos largos de inactividad.

La recuperación tras el entrenamiento y la competición es igualmente esencial. Dormir bien, hidratarse correctamente y dedicar tiempo a la movilidad y los estiramientos ayuda al cuerpo a asimilar el esfuerzo. Las fisios recuerdan que el descanso también es entrenamiento, y que una recuperación deficiente aumenta el riesgo de lesiones musculares y articulares. Contar con el apoyo de un fisio deportivo en Santander permite individualizar estos procesos y adaptarlos al tipo de deporte de lucha que se practica.

Estos fisios de Santander insisten en la importancia de la prevención activa a través de la fisioterapia. Acudir de forma periódica a revisión, aunque no exista una lesión grave, permite detectar desequilibrios, rigideces o debilidades antes de que se conviertan en un problema mayor. Desde centros especializados como In Corpore Sano, a los cuales agradecemos su aportación, el trabajo del fisio deportivo no se limita a tratar lesiones, sino que acompaña al deportista en todo el proceso de entrenamiento para que pueda practicar su deporte de lucha de forma segura, constante y duradera.